Esta semana podemos leer en el blog de Real Fooding un nuevo post sobre alimentación saludable. En este caso, nos recuerda la diferencia entre azúcares intrínsecos y añadidos y la importancia de reconocer ambos casos.
Los azúcares intrínsecos son aquellos que se encuentran naturalmente en los alimentos. Destacan las frutas, que contienen un alto contenido en fructosa. Mientras que los azúcares añadidos son aquellos que han sido adicionados al alimento/producto durante su producción (industria), preparación (cocineros) o en el momento de consumo. Cabe recordar que la OMS recomienda limitar al 5% del total de nuestro consumo energético, la ingesta de azúcares añadidos, entre los cuales no se encuentran los azúcares intrínsecos en la fruta.
En este sentido, desde el blog Real Fooding nos recuerdan: «El consumo de fruta no solo NO es un problema, sino que un consumo diario de estas, aporta grandes beneficios para nuestra salud y nos ayuda en la prevención de ciertas patologías». De esta manera, se desbanca el famoso mito de no consumir fruta a ciertas horas o limitar la ingesta de estos alimentos, ya que el consumo de fructosa proveniente de frutas no ocasiona ningún tipo de problema, por lo que podemos disfrutar de ellas de forma segura.
Debido a los diferentes efectos en nuestra salud de los dos tipos de azúcar (uno negativo y otro positivo), es importante saber diferenciarlos cuando adquirimos productos en el supermercado. Para saber si ese azúcar es o no es añadido, debemos fijarnos en la lista de ingredientes. Si es añadido, entre los ingredientes aparece “azúcar” o cualquiera de estas palabras: sacarosa, glucosa, fructosa, jarabe de maíz o sirope vegetal (arroz, agave…), azúcar de coco o abedul, azúcar invertido, maltodextrina, dextrina, dextrosa, concentrados de fruta, melaza, panela, miel…
Recuerda, el mejor azúcar es el contenido de manera natural en los alimentos, como frutas y verduras. Una dieta que se fundamenta en este tipo de productos, es una dieta saludable.