Desde 2011, cuando se prohibió regalar las bolsas de plástico, los supermercados comenzaron a cobrarlas con el objetivo de fomentar su reutilización y reducir su uso.
Actualmente se ha ido un paso más allá, ya que el Gobierno determinó que había que cobrar todas las bolsas excepto las muy ligeras, “necesarias para evitar el desperdicio alimentario”, o las recicladas.
Por otra parte, los supermercados están adelantándose a los plazos impuestos por la normativa, que prohibirá totalmente las bolsas de plástico, excepto las compostables, a partir de enero de 2021.
Lidl está siendo la pionera en este aspecto ya que además de eliminar las bolsas de plástico de todas sus tiendas de España, va a introducir alternativas más sostenibles para utensilios de plásticos de un solo uso – pajistas, bastoncillos, o cubiertos de plástico -. Por su parte, Mercadona está llevando a cabo pruebas con bolsas de papel y cajas de cartón; y el Corte Inglés ha optado por las bolsas de plástico reciclado. Otras cadenas como Carrefour, Dia o Auchan siguen estudiando alternativas.
Fuente: El Español