25 agosto Unica Saludable

Salud mental y salud física, una relación muy estrecha

La salud mental es un estado de sentirse bien consigo mismo en diferentes aspectos: emocionalmente, psicológicamente y también socialmente. En este sentido, mente y cuerpo trabajan en perfecta armonía. Podemos constatarlo en nuestro día a día cuando la ansiedad nos produce palpitaciones, la vergüenza dilata los vasos sanguíneos que causan el rubor y el miedo tensa nuestros músculos.

Esa sincronía hace que todas las enfermedades tengan un componente psicológico que puede aliviar o agravar el cuadro médico, de la misma manera que las alteraciones emocionales tienen un impacto en nuestra salud física. Algunas investigaciones han esclarecido este tipo de vínculos también para enfermedades más graves o difíciles de tratar como las cardiovasculares o el cáncer. Aunque se necesita más investigación sobre la causa de estas interacciones. De hecho,  los autores de un estudio liderado por el experto Jesse C. Stewart, profesor asociado de psicología en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Indiana , defienden que el límite inferior de la prevalencia de la depresión entre los pacientes cardíacos —que oscila entre el 20% y el 30%— es más del doble de la prevalencia de esta condición tratable en la población general.

Por ejemplo, estar sometidos a períodos de gran estrés laboral aumenta las probabilidades de sufrir mareos, náuseas o dolores de cabeza recurrentes y, en algunos casos incluso, puede desencadenar un resfriado. Esto se debe a que nuestro cuerpo está somatizando nuestro malestar psicológico.

Un estudio, en el que participó Stewart, sugiere que el tratamiento temprano de la depresión, antes del desarrollo de la enfermedad cardiovascular sintomática, podría reducir el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebro vasculares a casi la mitad.

2 años más tarde, en 2017, Stewart reveló también en el avance de una de sus investigaciones que, en comparación con las personas sin depresión, los adultos con un trastorno o síntomas depresivos tienen un 64% de riesgo de sufrir la enfermedad de las arterias coronarias, y los pacientes con esta enfermedad y con síntomas de depresión, un 59% de tener un evento cardiovascular grave en comparación con los que no los tienen.

Fuente: Business Insider