4 junio UNICA Mentalidad

Disfruta el Placer: La Ciudadela Interior

Sigue la vida mejor, no la más agradable, de modo que el placer no sea el guía, sino un compañero.

El placer primordial, no se basa en lo sensual, sino en no sufrir en el cuerpo ni estar perturbados en el alma (Epicuro).

Los mejores placeres son los naturales y necesarios. Equilibrio y paz interior. Dejan un poso que nos permiten recordarlos durante mucho tiempo. Los mejores placeres se disfrutan tres veces: anticipación, experiencia y recuerdo. Igual que el poder o la riqueza, existe peligro en desear algunos placeres, según alertaban los estoicos «muchos son engañados por placeres cortos, como la embriaguez o los opulentos banquetes de la época, donde se vomitaba para seguir comiendo».

La búsqueda constante de placer nunca será la base de una buena vida porque al saciarlo volverá a aparecer.

Lujo, fama o riqueza desmedida: placeres innecesarios y no naturales, que no nos saciarán. Cada vez requerimos más para sentirnos igual. Virtud y tranquilidad son los pilares que nos llevarán a una buena vida. Existe una delgada línea entre placer y dolor.