Cambiar no es fácil. Sabemos que debemos comer mejor y movernos más, pero no lo hacemos. Marcos Vázquez nos habla de por qué la identidad ha de estar alineada con nuestros objetivos.
«Tus acciones son un reflejo del tipo de persona que crees ser. Por tanto, tu comportamiento está muy influenciado por tu identidad. A su vez, tu identidad está muy relacionada con tus motivaciones, con las cosas que dan significado a tu vida».
Un cambio de identidad es lo que convierte una simple dieta en un estilo de vida. ¿Cómo cambiar tu identidad con relación a la alimentación? Interiorizando mensajes como los siguientes:
- Valoro mi cuerpo y me preocupo por el tipo de alimentos que ingiero.
- Favorezco alimentos frescos, alineados con lo que mis genes esperan.
- Estoy conectado con mi hambre natural. Mi frecuencia de comidas es intuitiva y agradezco ayunos intermitentes de vez en cuando.
- Exploro la riqueza de los sabores naturales y no me dejo engañar por los aditivos y productos adictivos de la industria alimentaria.
- Cocino a partir de ingredientes frescos de temporada, me preocupo de dónde vienen y cómo se producen.
- Transmito un legado y unas costumbres a mis hijos, a través de la comida. Alimento no sólo su cuerpo, también su espíritu.
- Si ves la alimentación no sólo como cosas que haces sino como parte de lo que eres, el cambio será más fácil, tendrá más significado.
