«El valor de trabajar las tierras que han pertenecido a mis abuelos y mantener viva la tradición».
Trabajar las tierras de tres generaciones no solo implica seguir sus pasos, sino también honrar su legado y preservar la historia familiar. Cada semilla plantada, cada cultivo y cada decisión tomada en el campo, se convierten en un tributo a nuestras raíces. Es la mejor forma de mantener viva la tradición familiar. Sergio López cultiva con su hermano las tierras que previamente han pertenecido a sus abuelos y siguen creyendo en el proyecto.
Sergio López cultiva pimiento con su hermano, en su finca de Balanegra (Almería). En su caso, son la tercera generación de agricultores de su familia.