La hora de entrenamiento es mucho menos relevante que el hecho de practicar deporte activamente, pero podemos resumir lo que nos dice la evidencia sobre el impacto del horario:
- La mayor parte de la actividad física debería realizarse durante el día. Si te expones directamente a la luz del sol, todavía mejor.
- De manera natural, el cuerpo rinde mejor físicamente por la tarde (16-18h), especialmente en entrenamientos de fuerza y potencia, pero la diferencia es pequeña.
- Evita entrenar cerca de la hora de acostarte. El ejercicio eleva el cortisol y la temperatura corporal, pudiendo afectar el sueño.
- El cuerpo se adapta. Si eres constante, tu cuerpo terminará rindiendo en cualquier momento.
Fuente: Fitness Revolucionario