En 2015, Lorenzo Rubio, un estudiante de Periodismo nacido en Balerma supo ver la agricultura como un sector de cohesión social y económica, al que año tras año acuden más personas extranjeras para trabajar y que en los lugares donde se desarrolla esta actividad hay ejemplos observables de convivencia e integración exitosa.
Así, Lorenzo Rubio decidió que quería mostrar esta realidad tan ignorada en los medios de comunicación para su proyecto de fin de carrera. El resultado fue un documental de diez minutos titulado ‘Hijos del mar de plásticos’ en el que narra, a través de la historia personal de cuatro inmigrantes de segunda generación, historias de integración cultural en la provincia de Almería.
Una historia que no goza del mismo ‘glamour’ televisivo que las denuncias sobre la explotación de los inmigrantes ‘sin papeles’, pero que otra parte de la realidad social del Poniente almeriense mucho más extendida. Sin embargo, a raíz de las últimas críticas vertidas sobre la agricultura de la provincia con el escudo de la inmigración ilegal, este reportaje se ha situado en la primera plana informativa de la actualidad almeriense.