Al buscar la causa de algo tendemos a quedarnos en lo inmediato, en lo que vemos con facilidad. En consecuencia, ponemos parches sobre los problemas que surgen, pero no los resolvemos ni evitamos que vuelvan a ocurrir.
No siempre será fácil identificar la causa anterior de una situación, y en el mundo real las causas pueden ser múltiples y complejas. Involucra, siempre que puedas, a personas con más experiencia en el problema, o que aporten simplemente una perspectiva distinta.
Las personas que miran más allá de lo evidente descubren oportunidades que otras pasan por alto. No te quedes en la superficie.