Algunas de las principales cadenas de distribución europeas, como TESCO y CARREFOUR, han hablado estos días en Global Gap Tour de la importancia que está cobrando la sostenibilidad, hasta el punto de convertirse en la nueva calidad.
Ricardo Fernández, director de Calidad y Desarrollo Sostenible en CARREFOUR España, compartía algunas pinceladas del comportamiento de compra del consumidor, al que preocupa el precio, pero también su salud y el medio ambiente, según encuestas realizadas por su empresa. La conclusión es que el consumidor pagaría más por un alimento sostenible.
No obstante, tanto la distribución, como la asociación sectorial Coexphal, o expertos consultores de la talla de David del Pino (Freshtrategy), coinciden en que la sostenibilidad no debe entenderse como un recurso «para vender mi producto más caro, sino para garantizar la mera subsistencia. Son las nuevas reglas del juego».