Informar clara y directamente en las tiendas sobre lo que sucede en toda la cadena de suministro se convierte en un beneficio para todos los concurrentes. A esta conclusión llega Miguel Flavián, consultor especializado en el mercado de gran consumo en Reino Unido, en un artículo publicado en Fruit Today.
Reproducimos parte del artículo que puede leer en totalidad en este enlace.
En el Reino Unido, los consumidores nos hemos acostumbrado, cada vez con mayor frecuencia, a ver huecos en los lineales y roturas de stock. Por unas causas o por otras (pandemias, compras compulsivas por los confinamientos, problemas logísticos, el propio Brexit o fenómenos meteorológicos), todas ellas suponen un fuerte impacto en el negocio del gran consumo. Sin embargo, es la climatología el elemento sobre el que menor control tenemos y uno de los que mayor afectación puede provocar.
Uno de los fenómenos recientes más llamativos fue la tormenta de arena proveniente del Sáhara y su afectación en los productos hortofrutícolas. Durante algunos días de marzo, el temporal fue de tal intensidad que, aunque sus estragos se hicieron notar con mucha virulencia en el sur y este de España, la arenilla en suspensión se percibió incluso en Londres; eso sí, más de forma anecdótica que preocupante. La transparencia y la comunicación se han convertido en un bien preciado, así como la reducción del desperdicio alimentario.